sábado, 26 de septiembre de 2009

Periodistas CÓMPLICES con la DICTADURA

[Reporte de las Madres] El sábado pasado, en el programa "Madres de la Plaza" que se emite por Canal 7, los sábados a las 14:30, Hebe de Bonafini leyó los nombres y el historial de los periodistas cómplices con la dictadura, muchos de los cuales siguen cumpliendo funciones centrales en los medios de comunicación.

A raíz de los correos enviados, solicitando la información difundida por Hebe, publicamos aquí el informe completo. Hablar de periodistas cómplices con la dictadura resulta prácticamente inabarcable, puesto que la mayoría de ellos apoyó, por acción u omisión, el Terrorismo de Estado. A partir del 24 de marzo de 1976, e incluso desde antes "convocando" al Golpe Militar, los medios transmitieron en "cadena" nacional y se convirtieron en la voz de la dictadura, para avalar así su genocidio.
Resulta mucho más sencillo hablar de las excepciones, de quienes se negaron a convertirse en cómplices de Terrorismo de Estado y que pagaron su coherencia con su propia vida o con el exilio, que mencionar a aquellos que utilizaron las páginas de los diarios para apoyar la dictadura y, luego, pretendieron esconderse o eludir sus responsabilidades.Aquí están los nombres de los periodistas que más fervor pusieron para sostener, apoyar y avalar el Terrorismo de Estado, las desapariciones y el genocidio llevado a cabo por la dictadura militar, lo que los convierte en cómplices absolutos de cada una de las 30.000 desapariciones.

Bernardo Neustadt: Ya fallecido, fue uno de los principales cómplices ideológicos de la dictadura militar. Desde su programa televisivo "Tiempo Nuevo" y desde la dirección de la revista Extra justificó y alentó el Terrorismo de Estado. Desde sus espacios "periodísticos" intentó presentar a los militares como "héroes" que habían salvado al país.

Mariano Grondona: Dirigía el mensuario Carta Política, desde donde salieron los principales apoyos a la dictadura. Firmaba sus editoriales en El Cronista Comercial bajo el seudónimo de Guicciardini, que fue un historiador y político italiano que impuso la idea de la "Razón de Estado": el recurso de la fuerza utilizada como instrumento excepcional para garantizar el orden en la sociedad. Tras el Golpe, escribió "El 24 de marzo aparece en escena un grupo de hombre atípicos en relación con la tradición reciente: una nueva generación militar […]". Cuando llegó la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos Grondona escribió, bajo seudónimo lo siguiente "El Estado, en verdad, puede violar los derechos humanos de dos modos: por abusos o por ausencias de poder. En el primer caso es el responsable directo del entuerto. En el segundo es el responsable indirecto porque admite con su pasividad que el subversivo se enseñoree del campo y administre el miedo. Desde los tiempo más antiguos la doctrina política ha aceptado que hay solamente una situación peor que la tiranía: la anarquía. En la anarquía no hay un tirano sino miles. Por evitarlos, por obrar de otra manera, por creer que el derecho a la seguridad es un derecho humano que el Estado debe proteger, los argentinos recibimos hoy la visita de la CIDH. Esto es lo malo. Que están aquí porque somos derechos y humanos". Actualmente conduce un programa político en el cable y escribe sus columnas en el diario La Nación. Es uno de los periodistas que más trabaja por instalar un clima destituyente contra el Gobierno.

Joaquín Morales Solá: En 1975, Clarín lo convocó a Buenos Aires para ser prosecretario de la sección Política. Durante 12 años fue segundo jefe de Redacción y autor de la columna política dominical de ese diario. Renunció en enero de 1990. Actualmente es columnista de La Nación y conduce "Desde el Llano", en el canal de Cable TN, del Grupo Clarín. Según el libro El enigma del general, de Hernán López Echagüe, en marzo de 1976, Morales Solá compartió un asado con colegas como Renée Salas, Marcos Taire, entre otros periodistas, con el general genocida Antonio Domingo Bussi. El almuerzo se llevó a cabo en los salones del Regimiento de Infantería 19, en San Miguel de Tucumán, a contados metros de un Centro Clandestino de Detención. Al cabo del ágape, el general obsequió a cada uno de los periodistas presentes un pergamino en el que agradecía "su colaboración en la lucha contra la subversión". "Morales Solá tomó el suyo y acto continuo buscó el abrazo del general. Gleizer y Salas lo imitaron".

Ricardo Kirschbaum: Es Editor General del diario Clarín desde el 1 de abril de 2003. Ingresó al diario en 1976 y fue redactor, jefe y secretario de redacción de la sección política nacional. Fue el principal columnista político de Clarín en la edición dominical. En 1991, fue designado subdirector periodístico del diario. Fue Jefe de Parlamentarias y Jefe de la sección política del diario El Cronista Comercial hasta 1976. ¿Cuántos supuestos "enfrentamientos" habrá publicado Kirschbaum? ¿Cuántos nombres habrá silenciado? Kirschbaum presenció el negocio de Papel Prensa, en que la dictadura se asoció con Clarín, La Nación y La Razón.

Mauro Viale: Dos meses después de finalizado el Mundial, en la Revista Argentina ante el Mundo (septiembre-octubre del ’78), los periodistas deportivos Mauro Viale y Marcelo Araujo escribieron: "Fue el milagro argentino. Nadie discute que el país ganó el Campeonato Mundial de Fútbol de 1978 antes de que se diera el puntapié inicial. Su organización, lograda contra los presagios, sorprendió al mundo [...] Los periodistas argentinos que tuvimos que convivir con nuestros colegas extranjeros durante esos días pudimos comprobar cómo en los más honestos de ellos –afortunadamente la mayoría– se disolvían los prejuicios que traían de sus países merced a la insidiosa propaganda motorizada por las organizaciones subversivas y los ingenuos de siempre [...] Es cierto que los argentinos todos vivieron por primera vez en décadas la oportunidad de salir a la calle bajo una sola bandera. Después de cuatro o cinco años de sufrir una guerra sucia, la guerra desatada por la subversión, surgió la ocasión de expresar entusiasmo". En la década del '90, un programa televisivo conducido por Mauro Viale simulaba, con actores profesionales, escenas de secuestro, torturas y asesinatos sufridos durante la dictadura. Dijo una vez a cámara, en tiempos de ATC y euforia menemista: "No tengo dilemas morales, yo soy periodista".

Samuel "Chiche" Gelblung: Era jefe de redacción de la revista Gente cuando se produjo el Golpe. Al año siguiente ya figuraba como "subdirector". En las páginas de Gente, los genocidas aparecían en la sección de "Vidriera", intentando insuflarle humanidad a todos los dictadores. Algunos testigos afirman que en las reuniones editoriales de la revista, propiedad de la Editorial Atlántida, participaban "gentes de uniforme". Gente fue una de las publicaciones gráficas que más atacó a las Madres de Plaza de Mayo y más insistió con la supuesta "campaña antiargentina", presuntamente elaborada en el exterior para desprestigiar a la Junta Militar, según publicaba la revista. Actualmente conduce la mañana en Radio Mitre y un programa en Canal 13, los sábados a la noche.

Claudio Escribano: Siempre trabajó en La Nación y desde muy joven ocupó cargos importantes. Es abogado, y realizó estudios vinculados al funcionamiento de las instituciones en los Estados Unidos. Lo nombraron encargado del área parlamentaria muy joven. Luego fue subjefe de política, y columnista política en la época en que las columnas aún no se firmaban. La Nación fue el diario que más colaboración le prestó a la Junta, a punto tal de sentirse "como en casa". En 1981 pronunció en la Asamblea de la SIP un discurso para descalificar las denuncias que venía realizando Jacobo Timerman a quien habían torturado y despojado del diario La Opinión.

Ernestina Herrera de Noble: Es poco lo que se puede agregar de la dueña de Clarín, el mayor multimedios del país. Es investigada por robo de bebés, en el caso de "adopción" de sus dos hijos. Fue una aliada estratégica de la dictadura. Chocó sus copas con Videla cuando en 1979 brindaron por la fundación de Papel Prensa, la papelera en la que se asociaron Clarín, La Nación y La Razón, junto con el Estado para abastecerse del papel y limitarlo a sus competidores.Desde sus páginas, Clarín apoyó la dictadura y hoy es uno de los principales opositores del Gobierno.

Magdalena Ruiz Guiñazú: Integró el lote de 16 periodistas mujeres que se sentó a la mesa de uno de los jefes de la represión de la dictadura, el ministro del interior Albano Harguindeguy en agosto de 1980. Durante el café que tomó en la Rosada de Videla, Magdalena casi le pidió disculpas al general al hablar de la censura: "No queremos que usted crea, señor ministro, que éstas son acusaciones en contra suyo. Son simplemente comentarios que le hacemos para que sepa qué es lo que se dice". Como integrante de la Conadep elaboró la teoría de los dos demonios. Su fanatismo por conseguir que se equiparara a militares con guerrilleros llegó a tal punto que, al declarar en el juicio a los Comandantes, se colocó en papel de víctima cuando contó que recibió una carta anónima con amenazas supuestamente firmado por Montoneros. Fue acusada por Osvaldo Papaleo, el ex secretario de informaciones del gobierno peronista de 1975, de ser amiga del ministro de la dictadura, José Martínez de Hoz, a quien cariñosamente llamaba Joe en sus programas de Radio Continental.

Renée Sallas - Alfredo Serra: Fueron los dos periodistas de la oficialista Gente que más escribieron a favor de la dictadura. Cuando Videla dejó su cargo, escribió: "Esta última tarde suya como Presidente de los Argentinos, cuando charlamos durante una hora y diez minutos en su despacho, tuve de pronto la certeza de que todo lo que había intuido de usted en estos cinco años no era desacertado. De que no me había equivocado –ni yo ni otros ciudadanos- cuando veíamos en usted a un hombre transparente, sincero, recto claro, prudente y reservado hasta la exasperación […] Me gustó usted, Videla, me gustó como persona, quiero decir, me gustó como compatriota". En plena dictadura le escribió una "Carta a un Político" (Raúl Alfonsín) donde le preguntaba "¿Por qué tanto apresuramiento?" para poner fin a la dictadura, "Primero construyamos la democracia, ¿no? Recién después pensemos en el voto", afirmaba. Recorría las redacciones de París Match, L'Express, Le Point, Le Monde y Le Figaro "para conocer las razones que los llevan a publicar notas contra la Argentina y qué argumentos tienen. En toda Europa hay una moda antiargentina. Es la moda de los intelectuales de izquierda. Es mucho más nota un jefe montonero que yo, y eso no lo dudes", diría una vez terminado el campeonato. Actualmente es parte del staff de la revista de Susana Giménez y hasta hace muy poco conducía un programa de espectáculos en Radio Ciudad.

Alfredo Serra: Entró en 1970 y aún pertenece a la Revista Gente. Es el Redactor Jefe General. Fue redactor, redactor especial, prosecretario, secretario, jefe de redacción, subdirector y director. Desde 1983 es redactor jefe general de Editorial Atlántida. Fue el periodista más obsecuente de la obsecuente revista Gente. El 1º de abril de 1976 escribió: "Cuando se habla del nuevo Presidente se habla de un moralista, de un hombre de otro tiempo, de una corrección personal, de una honestidad y de una pureza llevadas al límite del renunciamiento". Recorrió todos los rincones del país acompañando a las comitivas militares.

Humberto Kahn: en La Opinión tres días después del Golpe redactó: "Aparece claro que este movimiento militar no se puso en marcha contra ningún sector; no va contra el peronismo, como en 1955, ni contra la clase política, como en 1966. Los enemigos son solamente aquellos que han delinquido, ya sea desde la subversión o desde el poder".

Jorge Castro: Columnista internacional del diario Perfil. Integró la redacción de "Convicción", una de las publicaciones diseñadas para dar sustento al Terrorismo de Estado. Desde allí, escribió todo lo que pudo para apoyar la dictadura.

Wenceslao Bunge: Fue asesor Editorial de "Carta Política", el mensuario que dirigía Mariano Grondona y desde dónde se instauraban todas las operaciones periodísticas para justificar el Terrorismo de Estado. Luego fue, durante varios años, vocero de Alfredo Yabrán.

Juan S. Valmaggia: Fue Subdirector de La Nación en la época de la dictadura y creó la SIP, la Sociedad Interamericana de Prensa, que oficia como vocero y lobbysta de los intereses de las empresas mediáticas.

Jorge Fontevecchia: Fue director, editor y propietario de revista La Semana de Editorial Perfil, que brindó un cerrado apoyo a la dictadura. En febrero de 1977 escribió: "Cambio 16 es una revista semanal que se publica en Madrid. Su tendencia puede calificarse de izquierdista y su material orilla en algunas ocasiones la apología de la violencia [...] Como es obvio sus notas se ocupan prolijamente de hostilizar al actual gobierno y la prédica se centra en un tema de gran consumo en Europa: el de los derechos humanos".

Raúl Oscar Abdala: Luego del Mundial escribió: "La ocasión resultó propicia para que, aunque de refilón, miles y miles de extranjeros de toda procedencia hayan comprobado que aquí no se fusila ni se persigue o reprime a los ciudadanos pacíficos; que es posible criticar al gobierno: que impera un orden sin esos excesivos rigores que sistemáticamente echan mano los regímenes de inspiración comunista".

Julio Lagos: Se ocupaba de oficiar de locutor de la publicidad del gobernador de la provincia de Buenos Aires, Ibérico Saint-Jean, cuyo jefe de policía era Ramón Camps. Actualmente conduce un programa en Radio del Plata.

José María Muñoz: Incitaba a su oyentes para que fueran a gritarle a las Madres de Plaza de Mayo frente al edificio de la OEA "que los argentinos somos derechos y humanos".

Constancio Vigil y Ernesto Cherquis Bialo: Después del triunfo futbolístico del mundial '78, Videla es reporteado por la plana mayor de la revista El Gráfico, su director Constancio C. Vigil y su jefe de redacción Ernesto Cherquis Bialo, quienes confiesan "lo placentera" que fue la entrevista y que "frente a él nos sentimos bien".

Aníbal Vigil: Fue el director de la Editorial Atlántida, que editaba Gente, Para Ti y Somos, desde donde no sólo se defendía el accionar de la dictadura, sino que se atacaba a las Madres y a los organismos de derechos humanos. Fueron capaces de inventar entrevistas para sostener la idea de que en Argentina se respetaban los derechos humanos.

Ramiro de Casabellas: "Buchoneaba" desde La Opinión (31/10/76) a abogados exiliados como Lucio Garzón Maceda y Gustavo Roca, en algún momento defensores de Agustín Tosco. En el mismo diario Luis Gregorich, al referirse al "gobierno" surgido en 1976, señalaba que postulaba "la defensa del pluralismo y de la organización democrática de la sociedad" (24/8/76).

Horacio Carballal: Censor oficial en Canal 9.

Aldo Proietto y Daniel Garzón: En 1977, Aldo Proietto, colaborador del general Etchegoyen desde la dirección de prensa de la provincia del Chubut, con Daniel Garzón se hicieron cargo del aparato de prensa del EAM '78 que dirigía el almirante Lacoste. Garzón pasó a llamarse Galotto y con Proietto fueron parte de El Gráfico.

Hugo Ezequiel Lezama: Elogiado por Camps, dirigía el diario Convicción, creado para la continuidad del "proceso".

Vicente Massot: Director del reaccionario diario La Nueva Provincia de Bahía Blanca.

Félix Luna: Junto con el editor de Todo es Historia, Emilio Perina (en realidad Moisés Kostantinowsky), puso la publicación al servicio de José Martínez de Hoz (además se le editaba un pasquín llamado Precisiones que escribía José Gobello, por entonces columnista de los noticieros de Canal 11).

Carlos Acuña Ramos Mejía: Luego columnista apologético de Seineldín en La Prensa, era presidente del directorio de la agencia oficial de noticias Telam durante la dictadura.


Además en los registros de la CONADEP son mencionados diversos periodistas vinculados a los actos vandálicos de la dictadura. Por ejemplo: Víctor Lapegna, Luis María Castellanos y Guillermo Aronín. A ellos habría que sumar a Héctor Sayago, Edgardo Arribillaga y Héctor del Mar, todos hombres de MasseraDaniel Mendoza, José Gómez Fuentes, Nicolás Kasanzew, fueron las caras visibles de la dictadura en tiempos de Malvinas, junto a quienes no daban la cara pues dirigían los noticieros como Luis Clur, Abel Maloney y tantos otros.

1 comentario:

Dr. Luis Francisco Domínguez dijo...

FAltan muchos por ejemplo Mónica y César.